Devocional
Salmo 139:23-24
“”
David termina el Salmo 139 haciendo una oración que requiere mucha humildad:
“Examíname”.
No solamente pide que Dios mire sus circunstancias. Le pide que mire su corazón.
Esto es difícil.
Preferimos que Dios examine a los demás.
Preferimos hablar de lo que otros hacen mal.
Pero la madurez espiritual comienza cuando permitimos que Dios nos examine a nosotros mismos.
¿Qué pensamientos necesitan ser corregidos?
¿Qué actitudes necesitan arrepentimiento?
¿Qué deseos están tomando un lugar que no les corresponde?
Dios no nos examina para destruirnos.
Nos muestra la verdad para conducirnos por el camino correcto.
Permitir que Dios examine nuestro corazón es también una forma de aceptar su cuidado.
Porque un buen Padre no solamente protege a sus hijos del peligro externo; también los corrige cuando están caminando hacia el peligro.
- Él conoce mis pensamientos