Devocional
Salmo 31:14-15
“”
David declara: “En tu mano están mis tiempos”.
Qué declaración tan poderosa.
Mis tiempos.
Mis temporadas.
Mis cambios.
Mi futuro.
Todo está en las manos de Dios.
Nos gusta tener control porque el control nos hace sentir seguros. Pero muchas veces nuestra búsqueda de control termina produciendo ansiedad.
No sabemos qué ocurrirá mañana.
No sabemos qué puertas se abrirán.
No sabemos qué personas permanecerán.
No sabemos qué pruebas tendremos que atravesar.
Pero sí sabemos quién sostiene nuestros tiempos.
Y eso es suficiente.
La vida del creyente no está abandonada al azar.
Nuestra historia está bajo la providencia de Dios.
Eso no significa que todo será fácil.
Significa que nada estará fuera de su conocimiento y gobierno.
Por eso podemos cerrar este mes recordando algo que necesitamos llevar durante todo el año:
Mi vida está en sus manos.
- Mi vida está en sus manos