Devocional
Isaías 40:29-31
“”
Hay cansancios que una noche de sueño no puede solucionar.
Existe el cansancio del alma.
Cansancio de esperar. Cansancio de luchar. Cansancio de intentar hacerlo bien. Cansancio de cargar responsabilidades.
Isaías nos recuerda que Dios da esfuerzo al cansado y multiplica las fuerzas al que no tiene ningunas.
Qué hermoso: Dios no exige fortaleza de quienes ya no tienen fuerzas; Él mismo se presenta como la fuente de esas fuerzas.
Tal vez hoy no necesitas escuchar “esfuérzate un poco más”.
Tal vez necesitas recordar que puedes descansar en Dios.
Esperar en Jehová no es quedarse pasivo. Es renovar nuestra dependencia de Él.
Cuando nuestras fuerzas terminan, la fidelidad de Dios no termina.
- Él fortalece al cansado