Devocional
Salmo 56:3
“”
David no dijo: “Nunca tendré miedo”.
Dijo: “En el día que temo, yo en ti confío”.
Eso es diferente.
La fe no significa ausencia total de emociones difíciles. Podemos sentir miedo y aun así confiar.
El problema aparece cuando permitimos que el miedo gobierne nuestras decisiones.
El miedo dice: “No podrás”.
La fe responde: “Dios está conmigo”.
El miedo dice: “Todo saldrá mal”.
La fe responde: “Aunque no conozca el resultado, conozco a Dios”.
Hoy quizás tengas miedo de algo real.
No necesitas negarlo.
Llévalo delante del Señor.
Dile: “Tengo miedo, pero confío en Ti”.
Esa puede ser una de las expresiones más sinceras de fe.
- Cuando mi corazón tiene miedo