Devocional
Deuteronomio 31:8
“”
Moisés estaba preparando al pueblo para una nueva etapa. Él no estaría con ellos para siempre, pero Dios sí.
Qué importante era que Israel entendiera esto: la seguridad del pueblo no dependía de la presencia de Moisés, sino de la presencia de Dios.
Hay personas que llegan a nuestra vida y luego se van. Hay temporadas que comienzan y terminan. Hay circunstancias que cambian.
Pero Dios permanece.
Quizás has experimentado la ausencia de alguien importante. Quizás has sentido que alguien te dejó cuando más lo necesitabas.
Hoy recuerda que la fidelidad de Dios no funciona como la fidelidad humana.
Él no te dejará ni te desamparará.
Puedes caminar hacia lo desconocido porque el Dios que estará mañana contigo es el mismo Dios que estuvo contigo ayer.
- Él nunca me abandona