Devocional
1 Samuel 16:7
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Los seres humanos acostumbramos mirar lo externo. Dios mira el corazón.
Samuel vio a los hijos de Isaí y pensó que alguno de ellos debía ser el escogido. Pero Dios estaba mirando algo que Samuel no podía ver.
David estaba cuidando ovejas mientras otros estaban siendo considerados para ocupar una posición importante. Humanamente parecía estar lejos del escenario. Pero Dios ya lo había visto.
Qué hermoso es saber que estar fuera de la vista de los hombres nunca significa estar fuera de la vista de Dios.
Quizás hay momentos en los que sentimos que nadie reconoce nuestro esfuerzo, nuestra fidelidad o nuestras lágrimas. Podemos llegar a pensar: “¿Alguien se da cuenta de todo lo que estoy haciendo?”
Dios sí.
Él ve la oración que nadie escuchó. Ve la obediencia que nadie aplaudió. Ve el sacrificio que nadie reconoció.
No necesitas vivir buscando constantemente la aprobación de las personas cuando sabes que Dios conoce tu corazón.
Su cuidado también se manifiesta en que Él sabe quién eres realmente.
- Él ve lo que otros no ven