Devocional
Salmo 139:1-3
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Hay algo profundamente reconfortante en saber que Dios nos conoce. Él conoce nuestros pensamientos, nuestras palabras, nuestras luchas y aun aquellas cosas que intentamos esconder de los demás. David entendió que no podía existir un lugar donde Dios no pudiera verlo.
A veces pensamos que si nadie conoce lo que estamos viviendo, entonces estamos solos. Pero la realidad es completamente diferente. Antes de que podamos explicar nuestro dolor, Dios ya lo conoce. Antes de que podamos expresar nuestra preocupación, Él ya sabe lo que hay en nuestro corazón.
El cuidado de Dios comienza con su conocimiento. Él no cuida de nosotros como alguien que observa desde lejos. Él conoce nuestro camino porque camina con nosotros.
Quizás hoy estés atravesando algo que nadie más entiende. Tal vez incluso te cuesta ponerlo en palabras. Recuerda esto: Dios sí sabe.
No tienes que convencerlo de que tu problema es importante. No tienes que explicarle cada detalle para que Él pueda ayudarte. Él conoce tu sentarte y tu levantarte; conoce tu camino y tu descanso.
Qué descanso produce saber que nuestras vidas no están escondidas de Dios.
- Él conoce mi camino