Devocional
Salmo 119:11
“En mi corazón he guardado tus dichos, Para no pecar contra ti.”
No podemos esperar hasta el momento de la tentación para comenzar a prepararnos.
Jesús enfrentó la tentación utilizando la Escritura.
La Palabra almacenada en el corazón puede convertirse en una defensa cuando llega la presión.
Por eso memorizar versículos no es una actividad infantil. Es una herramienta espiritual.
- Una Palabra que se vive
- Cuando la Palabra enfrenta la tentación