Devocional
Salmo 119:92
“Si tu ley no hubiese sido mi delicia, Ya en mi aflicción hubiera perecido.”
Las tormentas revelan los fundamentos.
Cuando todo está tranquilo, cualquier casa parece fuerte. Pero cuando llegan los vientos, la lluvia y los ríos, se descubre sobre qué estaba construida.
Las pruebas también hacen eso con nuestra vida.
No crean necesariamente nuestra fe; muchas veces **revelan dónde estaba puesta**.
Si nuestra esperanza está solamente en las circunstancias, cuando estas cambien nuestra esperanza se derrumbará.
Pero cuando nuestra vida está fundamentada en la Palabra, podemos atravesar la tormenta sin perder nuestro fundamento.
- Firmes hasta el final
- Cuando la prueba pone a prueba mis fundamentos